En el centro de Johannesburgo, la ciudad más poblada de Sudáfrica, un hombre se suicida saltando desde un edificio mientras una multitud le incitaba para que cumpliera su propósito.
Tras una hora de tensión el suicida, que leía la Biblia, decidió terminar con su vida lanzándose desde la quinta planta del edificio.
«Es muy triste que haya gente que incite a su prójimo a quitarse la vida», indicó una fuente de la Policía local, que por el momento desconoce los motivos que llevaron al hombre a tomar la trágica decisión.

























