This is (was) #Kunduz hospital, sorrounded by gardens & fields MSF shared with NATO, no other targets in vicinity. pic.twitter.com/OgQ4RnXKbk
— Harun Najafizada (@HNajafizada) octubre 6, 2015
Médicos Sin Fronteras ha difundido el escalofriante testimonio de uno de sus enfermeros que se encontraba en el hospital de la ciudad afgana de Kurduz cuando este fue bombardeado por EE.UU. «Seis pacientes estaban ardiendo en sus camas», reveló.
«No puedo describir lo que había dentro. No hay palabras para este horror. En la unidad de terapia intensiva seis pacientes ardían en sus camas». Así describe Lajos Zoltan Jecs, uno de los enfermeros del hospital de Médicos Sin Fronteras, las escenas que se vivieron en el hospital bombardeado la noche del sábado por EE.UU. «Vimos el hospital destruido, en llamas», se lamenta.
Ni EE.UU. ni Afganistán pueden explicar por qué el hospital fue atacado. Afganistán intentó justificar la acción asegurando que milicianos del movimiento Talibán estaban dentro del hospital, algo que MSF rechaza rotundamente. «Absolutamente nadie de nuestro personal había informado sobre ningún enfrentamiento dentro del hospital antes del ataque de EE.UU.», afirma la organización.
Tras varios días de explicaciones controvertidas, EE.UU. reconoció el martes que atacó el hospital por error.
Diez pacientes, entre ellos tres niños, murieron en el ataque, mientras que otro 18 resultaron gravemente heridos. Asimismo, entre el personal sanitario se registraron 12 muertos y 19 heridos.

























