12/09/2015.- Caracas. El coordinador de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús ‘Chúo’ Torrealba no ve actualmente las fisuras de las que siempre se acusa a la oposición venezolana, y la condena a casi 14 años de cárcel contra el líder opositor Leopoldo López no ha hecho sino endurecer ese pegamento.
Asegura que la coalición de partidos opositores no se volcará a la calle a gritar por sus derechos, sino a exigirlos con una avalancha en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. (Lea: Crisis fronteriza: a Santos se le acabó la paciencia con Maduro)
Aunque predecible, la sentencia contra López parece marcar un nuevo capítulo para la oposición venezolana. ¿Qué retos le impone en este momento?
Lo primero es ubicar la sentencia en el marco real. El Gobierno viene en caída libre desde hace por lo menos tres años, que coinciden más o menos con la llegada a la presidencia de Nicolás Maduro. Quizá no sea casual que las negociaciones entre Washington y La Habana hayan comenzado –por lo que se ha dejado saber– justamente en ese momento. Pero fuera de eso, el Gobierno ha intentado resolver la caída constante de su popularidad sin resultado positivo.
Primero se inventó la “guerra económica”, que no fue exitosa para nada; todavía vemos una escasez y terribles colas, y nada que se resuelve el problema de los bolsillos de los venezolanos. (Además:Pese a ofensas, vamos a resolver crisis por la vía diplomática: Maduro)
Después, el pavoroso problema de inseguridad del país, en el que tenemos más de 25.000 muertos al año. Ahora quieren decir que es un fenómeno traído por los ‘paracos’, un asunto que no lo cree nadie.
¿Por qué?
Tan sencillo como que a la señora que le mataron al hijo se lo mató un muchacho que ella vio crecer en el mismo barrio y ahora es el jefe de una banda criminal que se apoderó del barrio porque el Estado no existe, ha sido promotor de una dejadez e ineficiencia que permitieron llegar hasta aquí.
Luego vino la tesis del “enemigo externo”. Primero el caso de Guyana, un conflicto que comienza justo ahora, después de años de complicidad del Gobierno con Guyana a cambio de apoyos superfluos. Nunca en los seis años que Maduro fue canciller le escuchamos decir una palabra de Guyana, mientras esta avanzaba en negociaciones que ahora el Gobierno descubre que nos perjudican.
Y justo, qué interesante, tres días después de una cumbre del Caricom en la que nuestra posición fue abiertamente rechazada se inventan el conflicto con Colombia.
¿Y cómo le ha ido al Gobierno con eso?
Le ha generado altísimos costos. Que el mundo viera a los colombianos cargando sus enseres y que voceros del gobierno, como el gobernador Vielma Mora, dijeran cosas para desestimar el sufrimiento de la gente es solo una muestra de que el Gobierno entró en la etapa de los rendimientos decrecientes: todo lo que intentan se les revierte.
Y lo que vimos el día de la sentencia contra López fue la tapa de ese frasco cuando, armados, seguidores del gobierno agredieron a civiles desarmados a las afueras del Palacio de Justicia, un ataque convocado a plena luz del día. Eso no fue un accidente, fue una decisión política. El Gobierno espera sustituir votos con violencia de calle o violencia institucional.
¿Como piensa encarar eso la oposición?
Es lógico que el Gobierno esperaba dividir a la dirigencia opositora, que se mostraran diversos niveles de apoyo o rechazo a la sentencia de López por la pluralidad que nos caracteriza, pero hoy han visto que la oposición está más unida que nunca. Lo otro que quiere es desmoralizar al electorado opositor, generar abstención, pero todo lo que hemos percibido hasta ahora –aunque sea muy pronto para establecer un estudio formal– es que, tras una decisión tan absurda e inconstitucional como la de López, la gente ha expresado con mucha convicción que quiere votar. La gente lo tiene muy claro: la única forma de sacar a Leopoldo y los otros 78 presos políticos, además de frenar los otros procesos judiciales írritos que adelanta este gobierno, es a través del voto. Ese es el final de la carta. El gobierno lo sabe.
¿Qué hay de la opción de salir a la calle? ¿Qué tan dispuesta está la gente a protestar abiertamente su descontento y quizá generar un escenario de violencia?
En la carta hecha por Leopoldo y leída por Lilian Tintori, hecha tras consultas con la MUD, se acordó una jornada de protesta para el próximo sábado, pero una jornada distinta a la que el oficialismo espera. Iremos a donde está el pueblo por convencer, donde la gente está haciendo cola para comprar, donde va a buscar atención médica y no la encuentra, donde no recibe respuesta; vamos a buscar esa indignación, ese descontento para transformarlo en votos.
No vamos por la agenda violenta, y lo decimos con hechos, no solo palabras. El ataque que recibimos el jueves fue brutal; nuestra gente era mayor en número, y aun así decidimos retirarnos en orden. Decidimos usar la no violencia activa. Lo dicen los hechos. (Lea: ‘Ojalá muy pronto pongamos las cosas en su lugar’: Maduro a Santos)
‘Tomar las calles en paz y democracia’: Lilian Tintori
LilianTintori, esposa de López y con quien tiene dos hijos, convocó “a tomar las calles en paz y en democracia” el próximo 19 de septiembre para repudiar la sentencia. Rodeada de decenas de simpatizantes del partido Voluntad Popular en una plaza del este de la capital venezolana, Tintori leyó una carta en la que su esposo afirma: “No me arrepiento de la decisión que tomé”. En la misma misiva, López invita al pueblo venezolano a que el próximo 6 de diciembre le muestre al gobierno en la calle “la voluntad de cambio, que de manera arrolladora la inmensa mayoría de los venezolanos vamos a expresar en las urnas”.
La sentencia desató el repudio de dirigentes opositores, que al igual que la defensa denunciaron que la jueza Susana Barreiros ignoró pruebas que exculparían al dirigente.
La jueza de la condena a López
Susana Barreiros nació el 11 de julio de 1981 y en la actualidad ocupa un cargo de juez “provisional” en remplazo de María Lourdes Afiuni, quien por dar un veredicto que no le gustó al presidente Hugo Chávez fue encarcelada.
Barreiros ingresó a la nómina del Poder Judicial en marzo del 2003 y remplazó a Afiuni en el 2010. El 6 de mayo del 2015 recibió su título de magíster en Derecho Penal en la Universidad Santa María, según averiguación del periódico TalCual.
Por las manos de Barreiros pasaron varios casos vinculados a instituciones bancarias. Por ejemplo, tuvo en sus manos los expedientes de los casos de Ricardo Fernández Berruecos y Arné Chacón, hermano del exministro Jesse Chacón. Ambos involucrados en la minicrisis bancaria de 2009. A Chacón le concedió la libertad. (Lea: Venezuela, sacudida por la condena contra el opositor Leopoldo López)
En el caso de Leopoldo López, la jueza Barreiro no permitió a la defensa de López una sola prueba, pero sí 108 testigos de la fiscalía, contra uno solo de la defensa.
EL TIEMPO

























