La Policía brasileña ha usado gases lacrimógenos y balas de goma contra los activistas que participaron en la huelga de conductores de metro.
La huelga ilimitada de conductores de metro que empezó este jueves ha provocado grandes embotellamientos de más de 200 kilometros en lo últimos dos días. Los conductores se muestran insatisfechos por el aumento salarial anual de un 7,8%, que le propone el Gobierno brasileño e insiste en un reajuste del 16,5%.
Alrededor de cuatro millones de personas se han visto afectadas por la huelga de conductores de metro, informa AFP.

























