La muerte de un camarógrafo de una televisora de la capital y un agente de la Policía Estatal Preventiva (PEP) herido, es el saldo hasta el momento registrado tras un enfrentamiento entre autoridades e integrantes de crimen organizado.
La refriega comenzó alrededor de las 17:45 horas cuando elementos policiacos y soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) interceptaron un vehículo en la colonia Villas del Encanto, pero la camioneta blanca no paró y sus ocupantes lanzaron una granada de fragmentación.
Un policía quedó herido porque una esquirla le impactó en el rostro, al explotar la granada en una patrulla.
Entonces, se desató el intercambio de balas. Los delincuentes decidieron internarse en el fraccionamiento y, al parecer, se atrincheraron en una de las casas. La balacera continuó parando en lapsos breves y, según testigos, duró cerca de 40 minutos.
En un centro comercial cercano, las personas al escuchar el estruendo de la granada, se tiraron al suelo tanto en el estacionamiento como en el interior del recinto. Las corporaciones desplegaron un operativo a lo largo de varias cuadras para cerrar el acceso y salida.
Incluso, en redes sociales, la gente comenzó a publicar audios y fotografías del momento exacto del suceso.
Al percatarse de la intensa movilización, los reporteros de la fuente policíaca llegaron al lugar para conseguir la información, entre ellos, Adolfo Lucero Murillo, camarógrafo de la televisora de la capital de Baja California Sur, Canal 10.
Debido a la impresión, Lucero Murillo manifestó a sus compañeros se sentía mal, y falleció en el lugar al parecer de un ataque cardiaco.
Por ahora, las autoridades no han ofrecido un comunicado oficial, pero medios de comunicación afirman que el operativo se desarrollaba para atrapar a un jefe de sicarios; hay dos criminales muertos y uno herido.

























