18/07/2016.- Dos niños murieron ahogados al meterse al Canal de Coria para pescar charales.
La tragedia ocurrió a la altura de la colonia Valle del Sol y de la Central de Abastos; sucedió en medio de la clausura del ciclo escolar 2015-2016 y del inicio del periodo vacacional escolar más largo.
Los menores fueron identificados como Luis Gerardo González Patlán, de 11 años de edad, vecino de la calle Hidra 783 y Héctor Eduardo Patlán Herrera, de 12 años, con domicilio en calle Antares 674, ambos de la colonia Valle del Sol.
Según el testimonio de familiares, fue el jueves cuando ambos salieron de vacaciones: Héctor Eduardo, de cariño «Lalo» terminaba su primer año en la Secundaria Técnica 51. Estaría pasando a segundo año.
En tanto Luis Gerardo, de cariño «Güicho», tenía que haber asistido hoy al festival de fin de curso, pues había terminado su ciclo de preparación escolar en la primera «Sentimientos de la Nación», al salir del sexto grado.
El jueves, para festejar el inicio del periodo vacacional, los dos primos decidieron salir a pescar charales al canal de Coria, muy cerca de su casa. Eran las 2 de la tarde.
Al ver que el tiempo pasaba y no regresaban, salieron a buscarlos, pero a las 10 de la noche decidieron presentar la denuncia de desaparición de los menores en el Ministerio Público.
Durante la madrugada de ayer nadie durmió, hasta que amaneció volvieron a iniciar una búsqueda por la colonia y otras que están por el lugar.
En la búsqueda, un familiar decidió asomarse sobre el canal, que vio llevaba agua a una capacidad de dos metros de altura.
En el recorrido, se encontró la ropa y calzado de los dos niños, «Güicho» y «Lalo», por lo que regresó y avisó a la familia.
Al presumir que habían desaparecido entre el agua del Coria, llamaron al 066 de emergencias para pedir pronta ayuda, todavía con la esperanza de ver si lo hallaban aún con vida.
De inmediato se movilizaron cuerpos de rescate de Bomberos, con su equipo de buceo, personal de Protección Civil, Cruz Roja, así como policías preventivos y agentes de Tránsito.
Estando en el lugar, se inició la búsqueda, rescatando primero el cuerpo de «Güicho» y a los 20 minutos a una distancia de 80 metros, el cadáver de «Lalo». Ambos ya estaban muy rígidos.
Al lugar, llegó personal ministerial y pericial de la Subprocuraduría de Justicia de Irapuato, a fin de realizar peritajes y cerca de la una de la tarde, finalmente se levantaron los cuerpos y se trasladaron al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia.
Fuente: zocalo

























