El saqueo de casi 200 millones de pesos del Fideicomiso de Mexicana de Aviación está a punto de quedar en la impunidad.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), responsable de investigar la operación fraudulenta, no consignará ante un juez la averiguación abierta por la denuncia que en 2012 interpuso la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) en contra del empresario Gastón Azcárraga, ex director del Consejo de Administración de Mexicana.
Esto, pese a que la Procuraduría General de la República (PGR) – que acusó a Azcárraga de lavado de dinero- ya reveló públicamente que el fideicomiso si fue saqueado por el empresario y que el dinero terminó en cuentas de empresas del Grupo Posadas.
Tanto los representantes legales de ASPA como fuentes internas de la procuraduría capitalina confirmaron a Animal Político que la Fiscalía a cargo de la averiguación propuso el no ejercicio de la acción penal, es decir la no consignación del caso ante un juez. Ya no hay investigación en curso y se espera solo la aprobación de la Coordinación de Agentes del Ministerio Público para mandar el expediente al archivo.
Cabe señalar que en tres años y medio, el Ministerio Público no revisó los movimientos de las cuentas bancarias de donde fue sustraído el dinero.
“Es increíble como la Procuraduría ha sido negligente y omisa en este caso. Incluso ganamos un amparo para que pidieran bien la información del fideicomiso a la Comisión Bancaria y aún así nunca revisaron la parte clave que era los movimientos bancarios. ¿Cómo decides que no hay fraude sino revisas donde está el dinero? Es absurdo” dijo Agustín Liñán, abogado de ASPA en el caso.
Incluso, ni Gastón Azcárraga ni sus socios fueron citados para que rindieran declaración, añadió el litigante.
Animal Político solicitó desde hace dos semanas a la Procuraduría capitalina una versión oficial sobre el cierre o avance de este caso y una entrevista con la fiscal de Asuntos Especiales Margarita Vázquez Sánchez, o el subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, Edmundo Garrido, pero hasta la publicación de esta nota no hubo respuesta.
Cabe recordar que Mexicana de Aviación, en su momento la aerolínea más grande de México y de América Latina y con más de 90 años de historia, dejó de operar el 28 de agosto del 2010, apenas un lustro después de ser adquirida por Grupo Posadas, conglomerado empresarial de Azcárraga.
Al momento de su cierre la aerolínea estaba prácticamente en quiebra, sin liquidez alguna para cubrir sus deudas ni la nómina de sus trabajadores. Ocho mil personas se quedaron sin empleo.

























