Análisis Político
CAMBIOS EN EL GABINETE
Abel González Sánchez
El gobernador del estado José Ignacio Peralta Sánchez, cumplió con su compromiso ante los colimenses al asumir el cargo y presentar a los miembros del gabinete estatal, advirtiendo que en los primeros seis meses haría la primera evaluación para valorar la eficiencia de su equipo basándose en los resultados, y se reconoce que en la mayoría de los rubros tuvo éxito tanto en finanzas al equilibrar el desastre de la deuda, como en educación y turismo logrando el primer lugar nacional en varios aspectos educativos y gestión de recursos para turismo, cuyos Secretarios de la federación inclusive vinieron a Colima a darle reconocimiento al gobernador por su trabajo, pero el tema de seguridad continúa siendo un problema social pendiente y que le preocupa resolver al mandatario, por ello la sociedad aplaudió el cambio del titular en el estado.
Otro cambio necesario y estratégico pero muy conveniente para mejorar la imagen del ejecutivo al atender adecuadamente la problemática que se le plantea al gobernador es sin duda la que hizo al designar como su Secretario Particular a Héctor Gerardo Munguía García, joven talentoso, sencillo y atento quien fuera Secretario de la Juventud, no cabe duda que estos cambios pueden mejorar mucho la percepción de la administración, aunque sabemos que en el caso de la seguridad pública cuyo nombramiento recayó en el Contralmirante Francisco Javier Castaño Suárez, es un tema complejo y con más de fondo pues lleva implícito como responsables también de esta área a los alcaldes y a los representantes del gobierno federal de conformidad a la ley especializada federal para la persecución de los delitos de la delincuencia organizada, que son PGR, Ejército, Marina, la Secretaría de Gobernación entre otros, quienes también debería ser valorado su trabajo.
LA SEGURIDAD TEMA PRIORITARIO PARA EL GOBERNADOR
Difícil ha sido para el gobierno de Nacho Peralta el problema de la seguridad donde la violencia y la delincuencia son los principales problemas de gobernabilidad, derivado esto por diferentes causas, siendo el principal factor el crecimiento de la incidencia delictiva en el país y a nivel local en los últimos diez años, situación que es reconocida tanto por los ciudadanos como por las autoridades. Sin embargo, Nacho Peralta ya había reconocido públicamente estar insatisfecho por el poco avance en materia de seguridad y que es su mayor preocupación y de los colimenses, lo cual se convierte en un reto inaplazable que exige una reorganización de las áreas que les compete la seguridad.
Al señalar hace días que son mínimos los avances que se tienen en seguridad, lo que indicaba que el trabajo realizado a la fecha no era el que esperaba y por lo tanto hizo el cambio y designó ahora al contralmirante Francisco Javier Cataño, quien cuenta con 40 años de servicio en la Secretaría de Marina-Armada de México y ha ocupado diferentes cargos en varios estados. El cambio se presenta en el momento indicado, pues esperemos que el nuevo secretario de seguridad pública le imprima un mayor dinamismo a la dependencia y reorganice el sistema de seguridad estatal.
El cambio en sí, ha sido calificado como positivo por los ciudadanos quienes comentan que este tipo de acciones demuestran que el gobernador asume una postura autocrítica y reconoce que el trabajo, en este sector no es el que esperaba la población, pero también hay que reconocer que el cambio de funcionario debe venir aparejado de nuevas estrategias de prevención del delito, de coordinación con la PGR y las policías municipales, y sobre todo de la corresponsabilidad ciudadana para denunciar los delitos y se involucre, en la medida de lo posible en este esfuerzo por combatir la inseguridad.
Pero los ciudadanos y nuestras familias debemos analizar también que no es posible que permanezcamos inmóviles y solamente muy críticos ante una situación que está afectando nuestra tranquilidad en los hogares, comercios, vehículos debido a los robos en dónde muchos jóvenes drogados se encuentran involucrados, la mayoría roban para consumirla y esta drogadicción aumenta día a día afectando a toda la sociedad. La situación de la inseguridad es preocupante definitivamente, pero vemos que el gobernador está haciendo su parte, falta que el resto de los responsables que también son las autoridades municipales y federales también hagan lo que les corresponde, ojalá pronto exista mejor coordinación institucional y nosotros como ciudadanos o como familias adoptemos el papel que nos toca también con los familiares y amigos que tengan problemas de drogadicción, porque sería una gran ayuda social.
(abelglezs@gmail.com)

























