“Denuncia Ciudadana”
¿PORQUÉ URGE LA REELECCIÓN RECTORAL?
Por: Alfonso Sotomayor Gudiño
Nos sorprende la gran anticipación de la campaña interna de los directivos universitarios encabezados por el rector de la Universidad de Colima, Eduardo Hernández Nava para reelegirse como rector por otros cuatro años, cuando es hasta el primero de enero del 2017 cuando termina su período y el 1 de febrero del 2017 debería asumir el cargo el nuevo rector, ¿Porqué les urge la reelección, porqué adelantarla? ¿Acaso será porque el Congreso del Estado está en manos del PAN y hay desconfianza de que ahora sí reformen la ley orgánica de la Universidad de Colima y se modifique el procedimiento de la elección del rector y sea realmente democrática?
La Universidad de Colima y muchas otras universidades públicas reciben miles de millones de pesos asignados del erario público tanto del gobierno federal como de los gobiernos estatales, pero parecieran que son privadas, porque aparte de que son caras porque cobran muchas cuotas altas de inscripción, de laboratorios, de servicio social, etc. a los padres de familia y estudiantes, se convierten los rectores en multimillonarios, saqueándolas de por vida, manteniéndose un reducido número de personas identificadas dentro y fuera como jubilados, controlándolas y defendiéndose con la máscara de que son autónomas, nada más falso porque reciben dinero del erario público.
En el caso del rector de la Universidad de Colima gana ahora 162,048,60 pesos mensuales, según tabulador oficial, gana más que el Presidente de la República y más del doble que el gobernador de Colima, Ignacio Peralta y por ocupar únicamente cuatro u ocho años de rectores se puede jubilar para toda la vida con este mismo sueldo mensual, lo cual es un claro abuso de los recursos públicos sin que el Congreso Estatal, el gobierno del estado haga algo, mientras que los maestros viven condiciones difíciles y para jubilarse es muy complejo. Por ello sería bueno que ahora el Congreso del Estado en Colima en manos del PAN le dé una buena revisada y pronto a la ley orgánica de la Universidad para hacerla democrática pues tiene más de treinta años de obsoleta pues para ser rector no se requiere ni licenciatura y hay muchas lagunas legales porque no trasparentan el uso de los recursos públicos.
Por otra parte parece que son colegios privados por los altas cuotas de laboratorio e inscripciones que les imponen a los alumnos y ya son muchos los estudiantes que pretenden ingresar a la Universidad y no hay cupo, por ello el nuevo gobernador Ignacio Peralta así como se deslindó de Mario Anguiano quien aprovechó conjuntamente con sus colaboradores los recursos públicos en seis años de su administración, también debería deslindarse de otros funcionarios universitarios que roban públicamente y con autorización oficial argumentando que tienen autónomía universitaria asignándose sueldos altísimos pero entre un grupo reducido de directivos y ex funcionarios como
jubilados, el Secretario General de la Universidad gana 115, 748 pesos, por tal motivo necesita valorar el gobernador la necesidad de que la Universidad de Colima sea más pública, mas trasparente, más barata y también haga otra auditoría de los recursos públicos como lo está haciendo con Mario Anguiano, así el gobernador se hará más popular.
Por ejemplo Miguel Ángel Aguayo López ex rector de la Universidad de Colima, ahora delegado de la Sep en el estado recibe 130, 626.32 pesos mensuales entre sueldo y compensación, según página oficial de la SEP, gana casi al doble que el gobernador y por otra parte la Universidad de Colima le paga como jubilado (por haber ocupado ocho años la rectoría) también mensualmente con recursos públicos otros $130, 692 pesos mensuales , se embolsa mensualmente así $262,319.32, del erario público, pero lo peor es que no hace nada o búsquenlo, nunca está en su oficina en la SEP y nunca va a las escuelas a realizar chamba educativa alguna, ocupó el cargo solo para cobrar y ganar más, despreció inclusive las reuniones de los maestros de su sistema Cbtis, Cetis, Cbetas, etc, festejados el 15 de mayo, pero no falta en las reuniones universitarias, no es funcionario trabajador.
Otro ex rector de la Universidad de Colima que se embolsa cerca $262,319.32 mensuales es Carlos Salazar Silva, quién llegó por el arte de la magia política y una fuerte palanca política a ser el nuevo Secretario de Salud, cobra en la Secretaría de Salud y como jubilado también en la Universidad de Colima, y ya tienen listo al que ocupará la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado, como cuando la ocupaba Carlos Flores, para así tener bien controlados los recursos económicos del sector educativo.
Con estos antecedentes es claro que esta camarilla o grupo universitario bien identificado de rectores y ex rectores, no buscan el porvenir de las nuevas generaciones de estudiantes solo buscan el bienestar económico personal de ellos y de sus familias y han vivido así por muchísimos años, porque hasta exigen cargos públicos y llegan a ocuparlos sin beneficio alguno para la población.
























